GESTION DE LA BIBLIOTECA ESCOLAR

 GESTION DE LA BIBLIOTECA ESCOLAR

Créditos

 

Ministerio de Educación de la República Dominicana

Dirección General de Educación Primaria

Dirección de Medios Educativos

 

Serie:

Bibliotecas Escolares y promoción de la cultura lectora y escrita

 

Título:

GESTIÓN DE LA BIBLIOTECA ESCOLAR

En Centros Educativos públicos de Educación Primaria

FASCÍCULO 2: Servicios de la biblioteca escolar

 

Asesoría:

Rosina Anglada

 

Revisión y aportes:

Unidad de Bibliotecas Escolares DGEP Departamento Bibliotecas Medios Educativos Bibliotecarios y técnicos docentes nivel primario

 

Diseño y Diagramación: Lic. Félix R. Gómez P. Diseñador

Unidad de Artes de la Dirección de Medios Educativos

 

 

Octubre 2015. Primer borrador.


 

 

Tabla de Contenido

 

Introducción

 

5

 

Servicios de la Biblioteca Escolar

 

6

 

1. Formación de usuarios

 

6

 

2. Referencia y consulta

 

7

 

3. Circulación de documentos

 

8

 

4. Extensión cultural

 

8

 

5. Préstamo

 

9

 

5.1 Préstamo individual

 

9

 

5.1.1 Préstamo habitual

 

10

 

5.1.2 Préstamo simplificado

 

11

 

5.2 Préstamo colectivo

 

12

 

6. Planificación de actividades de la Biblioteca Escolar

 

12

 

2. Promoción de la cultura lectora

 

14

 

REFERENCIAS

 

????


 


 

 

Introducción

 

 

Las Bibliotecas Escolares están al servicio de la comunidad educativa, orientan- do y favoreciendo procesos que permitan el desarrollo y fortalecimiento de una cultura lectora en la escuela y la comunidad. Esta es una función que requiere en la persona encargada de la biblioteca escolar y del Equipo de Gestión un compro- miso con la propia lectura, la investigación, el deseo de descubrir el mundo desde los textos y la apertura a lo nuevo, favoreciendo y motivando un espíritu creativo en todo el clima escolar.

 

 

La biblioteca se convierte en un espacio donde maestros, maestras, niñas, niños y la comunidad educativa en general, utiliza para recrear sus sueños, para construir conocimientos, para entender su contexto, para desarrollar competencias, para indagar y descubrir nuevos horizontes.

 

 

Es así, como pensando en las usuarias y los usuarios de la biblioteca, se genera este fascículo, que permite ayudar a la escuela a la organización de los servicios de la biblioteca escolar. Favoreciendo que se asuma el carácter especializado de los procedimientos y acciones que se gestan en la biblioteca.

 

 

Las orientaciones compartidas permiten identificar cómo la labor de la bibliote- ca está articulada a todos los procesos educativos y favorece el desarrollo de los proyectos del centro educativo. Además, se vincula con los procesos del día a día de los salones de clases, con los procesos de aprendizaje de las y los estudiantes, con los espacios de disfrute de la comunidad educativa.

 

 

El bibliotecario y la bibliotecaria es una persona cercana a sus usuarias y usuarios, piensa en ellas y ellos, les ayuda a consultar, les recomienda títulos según sus necesidades e intereses; diseña junto al Equipo de Gestión procesos de animación a la lectura y la escritura; apoya a los maestros y las maestras en la planificación de sus clases.

 

 

Asumir las posibilidades de acompañamiento de la biblioteca en los distintos pro- cesos y experiencias que se gestan en la escuela y la comunidad, es una tarea que despierta nuevas esperanzas en la constitución de sujetos críticos y creativos.


 

 

Servicios de la Biblioteca Escolar

 

 

La Biblioteca Escolar desarrolla diversos servicios de apoyo a los procesos edu- cativos y a la creación de una cultura lectora en la escuela. Los mismos pueden organizarse atendiendo a los siguientes procesos y acciones:

 

 

a.  Formación de usuarios.

 

 

b.  Referencia (investigación-consulta)

 

 

c.   Circulación de nuevos recursos d.  Extensión cultural

e.  Préstamos

 

 

f.   Promoción de una cultura lectura: rculo de lectura, intercambios de expe- riencias lectoras, lectura en grupos, entre otras.

 

 

1. Formación de usuarios

 

 

Para que los usuarios puedan realizar un buen uso de la biblioteca escolar, acce- diendo a sus recursos, según sus necesidades e intereses, es necesario que conozcan su organización y los servicios que ofrece. De ahí que uno de los servicios que se ofrece es la formación de usuarios, esto es todas las acciones orientadas a enseñar

a los usuarios a utilizar la biblioteca y sus recursos. La formación de usuarios es una función primordial de la biblioteca escolar, pues favorece la organización del conocimiento y propicia la autonomía tanto en las consultas como en el uso del espacio.

 

 

Se favorece que las y los estudiantes puedan desarrollar estrategias para la búsqueda, selección, el análisis y la consulta de los recursos de la biblioteca. Esto implica:

 

 

·  Apoyar la comprensión de las asignaciones escolares.

 

 

·  Acompañar la planificación y organización de la información que requieren consultar.


 

 

· Orientar en el uso y acceso a los diferentes espacios y recursos de la biblioteca.

 

 

· Orientar en el cumplimiento de las normas de la biblioteca.

 

 

· Apoyar en la selección y valoración de los recursos a ser consultados. Se favorece ayuda para la identificación de las colecciones y tipo de recursos que necesitan según las asignaciones a las que deben responder.

 

 

· Orientar en el registro y análisis de la información consultada, a partir de las intenciones de la búsqueda.

 

 

2. Referencia y consulta

 

 

El bibliotecario o la bibliotecaria es un conocedor de las diferentes colecciones, autores y temáticas que se dispone en la biblioteca. Por tanto, orienta a las/os usuarios/as para la búsqueda de los referentes que pueden consultar, abriendo siempre una gama de opciones, según las necesidades e intereses que tienen al visitar la biblioteca.

 

 

Ofrece apoyo para favorecer agilidad y pertinencia en la búsqueda de las/os usua- rias/os. Pero no les condiciona, ni les limita en el análisis que deben hacer de los textos y recursos a utilizar según las temáticas que se han planteado. Es decir, les acompaña en la selección de textos, ofrece diversas posibilidades según el grado y las necesidades de la consulta, pero les deja a las/os usuarios/as que lean, se cuestionen, tomen notas, utilicen otros textos de referencia para comprender la información que buscan (enciclopedias, diccionarios, etc.).

 

 

Es una oportunidad para ayudar a que usuarios/as que se limitan a leer una única fuente, cuando tienen diferentes opciones. Porque el bibliotecario o la biblioteca- caria, le anima a consultar otros textos y le va ayudando a seleccionar material complementario para su búsqueda. Además, puede mostrar recursos no impresos (videos, textos digitales, etc.), que el usuario puede consultar para ampliar la in- formación que ha podido investigar.

 

 

Además, puede sugerir páginas webs, bibliotecas especializadas y otros centros de recursos para usuarias/os que tienen interés en seguir profundizando en las temáticas. Por ejemplo, tenemos estudiantes que quieren seguir ampliando sus conocimientos en una temática o contenido y se le orienta a dirigirse a la página educando.edu.do, desde el área curricular específica que está consultando.


 

 

3. Circulación de documentos

 

 

La biblioteca escolar es un espacio privilegiado de contacto con la lectura. De ahí la necesidad de dar a conocer recursos que pueden ser utilizados en los procesos educativos y que despierten el placer por la lectura.

 

 

De manera permanente, se ponen a circular las nuevas adquisiciones de la biblioteca escolar, favoreciendo que las y los usuarios conozcan nuevas posibilidades y oportunidades que ofrece la escuela para su acervo cultural y su formación  institucionalizada. Esto genera que se creen expectativas y deseos de ir constante-mente a la biblioteca para conocer las novedades. El bibliotecario, la bibliotecaria invita a las/os usuarios/as a acercarse por esta zona o espacios y reconocer estas publicaciones.

 

 

Además, se puede tener un área de circulación de publicaciones periódicas como revistas infantiles, juveniles, escolares, sociales, entre otras. Siempre será un espacio de motivación y placer por la lectura, que el/la encargado/a de la biblioteca va acompañando y orientando para que las/os usuarios/as puedan acceder a ellos en los momentos de descanso de las clases y en espacios breves de tiempo que disponen.

 

 

4. Extensión cultural

 

 

Las bibliotecas escolares son espacios que favorecen la ampliación cultural de sus usuarios/as. El fondo de la biblioteca permite un fortalecimiento del acervo cultural de las personas. La extensión cultural implica este hecho, pero además, promueve el desarrollo de estrategias y acciones que favorezcan un acercamiento con el contexto social y cultural en las comunidades a las que la escuela se inserta.

 

 

La extensión cultural son las acciones propuestas desde la biblioteca que trascienden el marco escolar conectando la realidad escolar con la realidad social y cultural del barrio, del pueblo o de la ciudad, desarrollando una labor importante de promoción de la lectura.

 

 

Se pueden realizar acciones como Feria de Libros para la comunidad, encuentros con autores, conferencias, coloquios, tertulias, entre otros. También, disponer de murales con información actualizada de hechos y acontecimientos culturales nacionales e internacionales. En estas actividades hay que colocar especial empeño en que se involucren los diferentes integrantes de la comunidad educativa.


 

 

5. Préstamo

 

 

Un servicio básico de la biblioteca escolar es la facilitación de diferentes títulos a las/os usuarias/os. Para ello, en cada biblioteca se elaboran unos procedimientos de préstamo que permiten manejar el tiempo y las fichas de registro a utilizar para que se pueda acceder a estos recursos bibliográficos. Además, es necesario orientar a las/os estudiantes en el manejo de los títulos prestados para cuidar y conservar su estado.

 

 

Los libros de consulta o referencia no son prestados fuera de la biblioteca o los salones de clases porque son parte del trabajo diario del centro educativo. Así que según la demanda que tienen y la cantidad disponible en el centro, se estudia si es posible el préstamo y si dificulta o no el trabajo de las aulas.

 

 

El Manual Operativo de Centro Público (2014) orienta el procedimiento a seguir para los préstamos tomando en cuenta la duración del mismo. Estableciendo la existencia de préstamos de consulta inmediata y otros con una duración de 24 horas o más. En el primer caso, el bibliotecario o la bibliotecaria buscan el documento solicitado, lo registra y entrega al usuario, ubicándole en una mesa de trabajo. En el segundo caso, el/la usuario/a firma el libro de registro.

 

 

En ambos casos, al regreso del documento, se debe verificar que esté en buen estado, antes de regresar a la estantería.

 

 

Los tipos de préstamos a considerar son: préstamo individual (habitual y simplificado) y préstamo colectivo.

 

 

      5.1   Préstamo                   individual

 

 

Este préstamo se refiere al que utilizan los/as usuarios/as por decisión propia, interés personal o por alguna asignación escolar, en el caso de las/os estudiantes. La persona se lleva a casa uno o varios libros, para lectura por gusto o para la búsqueda de información relacionada con algún tema.

 

 

Para poder realizar el préstamo individual se necesita:

a)  Fichas de dos colores diferentes

b)  Bolsilibro

c)  Carnés de usuario de la biblioteca

d)  Ficheros


 

 

Podemos realizar el préstamo de una de estas dos maneras:

 

 

1)  El préstamo tal como lo hacen las bibliotecas públicas (al que llamaremos préstamo habitual).

 

 

2)  El préstamo simplificado.

 

 

Cada centro educativo decide cuál es la opción más oportuna según su contexto.

 

 

5.1.1 Préstamo habitual

 

 

Para este préstamo es necesario tener: ficha del lector, ficha del libro, car del lector y el bolsilibro.

 

 

En la ficha del lector (identificada con un color específico), colocamos los siguientes datos: nombre completo, edad, sexo, teléfono, profesión, domicilio y fecha en que vence.

 

 

En la ficha del libro colocamos: autor, título y año del libro.

 

 

El bolsilibro, de su parte, se coloca en la sobrecubierta y recoge información sobre la fecha de devolución del libro.

 

 

El carné del lector o usuario recoge los datos personales de las/os usuarios/as y es presentado a la hora de acceder a los servicios, en especial a este que implica el préstamo de libros.

 

 

Estas fichas y carnés pueden organizarse utilizando ficheros. Los cuales pueden ser ficheros para grupos de clases, para lectores/as o usuarios individuales, ficheros de carnés y ficheros para las fichas de libros prestados (organizados por meses y días).

 

 

Al principio, este sistema de préstamo puede parecer algo complicado, pero en un par de días se aprende su funcionamiento, tanto para la persona encargada, como para las/os ayudantes y amigos/as de los libros. Este sistema tiene la ventaja de que en cualquier momento podemos saber:

 

-    Qué libros tenemos prestados.

 

-    Cuáles son los libros preferidos o, al menos, cuáles son los que más solicitan.


 

 

-    Cntos libros ha leído un determinado usuario (por tanto, la evolución de sus lecturas).

 

 

-    Cuál salón de clases solicita con mayor frecuencia el préstamo.

 

 

Es imprescindible tener una buena organización y llevar al día los préstamos y las devoluciones.

 

 

5.1.2 Préstamo simplificado

 

 

Es un sistema utilizado por los centros educativos que no cuentan con personal encargado de la biblioteca escolar. Lo pueden conducir los/as mismos/as estudiantes.

 

 

Cuando un/a estudiante necesita un libro de la Biblioteca Escolar con este sistema, seguirá los siguientes pasos:

 

 

Buscar el libro que desea o consultar a quien esté encargado en ese momento de la Biblioteca Escolar.

 

 

Llenar la ficha de préstamo; a los más pequeños se la puede llenar los amigos o amigas de la biblioteca, las/os promotoras/es de lectura de segundo ciclo o los/as maestros/as que en ese momento estén allí.

 

 

• Dirigirse a la mesa donde están los ficheros y en la que como mínimo habrá dos personas: dos estudiantes, promotores, o un/a estudiante y un/a maestro/a…).

 

 

Se unen con un clip su carné y la ficha de préstamo.

 

 

Se introducen ambas en el fichero del salón de clase correspondiente a el/la estudiante.

 

 

Cuando el/la estudiante devuelve el libro, el car se pone de nuevo en el fichero de cars, ordenado por salón o por número de carné; la ficha de préstamo se guarda, para obtener datos de ellas más adelante (libros leídos, número de préstamos, los libros más leídos, los grados más lectores, etc.).


 

 

5.2 Préstamo colectivo

 

 

Ante este servicio es importante el vínculo y articulación de las/os docentes con la persona encargada de la biblioteca escolar. A fin de que si necesitan determinados recursos para trabajar un tema específico, puedan comunicarlo previamente y establecer el lapso de tiempo en el que lo utilizarán.

 

 

En el caso de que algún/a maestro/a solicite varios libros a la Biblioteca Escolar en calidad de préstamo (un mes, dos meses, etc.), y siempre que esta tenga suficientes fondos para permitirse esos préstamos, sobre todo en el caso de los libros documentales, los responsables de la biblioteca tienen dos posibilidades:

 

 

a)  Llenar las fichas de préstamo correspondientes a esos libros o definir con el/la que sean los y las estudiantes de su salón de clase los que las llenen, para incorporarlas al fichero de clases.

 

 

b)  Se completa una ficha con los siguientes datos: número de registro, título y autor.

 

 

Esta lista se incorpora al fichero de clases, en el salón correspondiente, lo que nos servirá para revisar si se han devuelto todos los libros prestados y comprobar el estado en que se desenvuelven.

 

 

El bibliotecario o la bibliotecaria puede anotar en sentido general los recursos prestados, en un cuaderno de préstamos que se puede llamar: Libros prestados al salón de clases.

 

 

6. Planificación de actividades de la Biblioteca Escolar

 

 

La Biblioteca Escolar cuenta con planes y proyectos a partir del Plan Nacional de Bibliotecas Escolares y de las necesidades e intereses de la comunidad educativa en la que está inserta.

 

 

Partiendo de estos referentes y contemplando la vida diaria de la escuela, el maestro bibliotecario o la maestra bibliotecaria necesitan contar con una planificación de actividades, a la que anexa los cronogramas de la escuela, de las actividades de los salones de clases que involucran la biblioteca y el de las actividades propias de la Biblioteca Escolar.


 

 

Para realizar su planificación, necesita contemplar los diferentes servicios que se ofrecen desde la biblioteca escolar. Haciendo énfasis en aquellos aspectos que va evaluando necesitan fortalecerse en la escuela y sus usuarios.

 

 

La planificación incluye los siguientes aspectos:

 

 

Servicio

Propósitos

Actividades

Participantes

Recursos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El cronograma de la biblioteca integra, por su parte, los siguientes aspectos:

 

 

FECHA

ACTIVIDAD

HORARIO

LUGAR

RESPONSABLES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otro modelo de cronograma a utilizar, referido al uso de recursos o el espacio de la biblioteca escolar, puede ser el siguiente:

 

 

MES                                                

 

 

FECHA/

HORARIO

GRADO/

 

SECCION

ACTIVIDAD

PRÉSTAMO DE MATERIAL O LIBROS

RESPONSABLE

OB- SERVA- CIONES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

2. Promoción de la cultura lectora

 

 

Este servicio está encaminado a motivar una cultura lectora en los centros edu- cativos, propiciando un acercamiento a los libros. Las actividades a desarrollar se orientan a la animación y motivación de las/os lectoras/es, para un acercamiento placentero a los textos, independientemente de la edad y/o nivel académico del lector o la lectora.

 

 

En el fascículo 3 se colocan con detalle las diferentes estrategias sugeridas para la promoción de una cultura lectora en la escuela

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